COOPERACIÓN AUSTRAL: ARGENTINA Y CHILE COORDINAN ACCIONES PARA RESPONDER ANTE SISMOS Y TSUNAMIS
Tierra del Fuego participó en una misión técnica en Punta Arenas en el marco del proyecto binacional “Zona Austral Resiliente”. El objetivo es fortalecer la prevención y la capacidad de respuesta ante emergencias en una región sísmica que no admite improvisaciones.
En el extremo sur, donde la geografía y la tectónica no dan margen para la desidia, la cooperación internacional deja de ser un gesto protocolar y se vuelve una herramienta de gestión concreta. Tierra del Fuego participó en una misión técnica en Punta Arenas, Chile, en el marco del proyecto binacional “Zona Austral Resiliente”, orientado a mejorar la prevención, preparación y respuesta frente a sismos y tsunamis.
La iniciativa fue una de las siete seleccionadas en la Convocatoria de Cooperación Descentralizada Argentina–Chile 2025, impulsada por la Dirección Nacional de Cooperación Internacional de la Cancillería argentina y la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo. No se trata solo de intercambio técnico: el foco está puesto en armonizar protocolos y fortalecer capacidades operativas en una zona históricamente expuesta a eventos sísmicos.
De la misión participaron equipos de la Secretaría de Protección Civil de la Provincia, del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) de la Región de Magallanes y de la Secretaría de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales. Más de 60 integrantes del sistema chileno de emergencias formaron parte de la jornada de trabajo intensivo, donde se revisaron procedimientos y se compartieron experiencias.
El secretario de Malvinas y Asuntos Internacionales, Andrés Dachary, planteó que el proyecto “potencia la cooperación internacional y se traduce en capacidades concretas para cuidar a nuestra población”, subrayando que vivir en una zona sísmica implica asumir esa condición con planificación y presencia estatal.
En la misma línea, el secretario de Protección Civil, Pedro Franco, remarcó que la coordinación binacional permite “armonizar criterios y mecanismos de respuesta”, algo central cuando los desastres no reconocen fronteras administrativas.

