En la apertura del XLIII período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, el intendente Martín Perez trazó un discurso con tono político marcado: defensa del régimen industrial, críticas al rumbo económico nacional, cuestionamientos a la Provincia y una reivindicación de la gestión municipal basada —según definió— en orden, producción y planificación.
“Río Grande es la casa de todos”, planteó al inicio, con una metáfora que atravesó todo el mensaje. “No se sostiene por magia ni por discursos: se sostiene porque hay gente que cuida, reglas que se respetan y esfuerzos que se comparten”, afirmó.
Perez apuntó contra el contexto macroeconómico y sus efectos en la ciudad. Sostuvo que la reducción de financiamiento en salud, educación y obra pública, junto con la apertura de importaciones y la baja de aranceles, impacta de lleno en el entramado productivo fueguino.
En la misma línea, habló de “desorden institucional” en la provincia y cuestionó lo que definió como una “captura de recursos” de Río Grande para resolver desequilibrios provinciales.
Uno de los ejes centrales fue la reivindicación del régimen de promoción industrial. Pérez defendió la vigencia de la Ley 19.640 como herramienta estratégica para el empleo y el arraigo.
“Resistir no es encerrarse”, sostuvo. “Es sostener convicciones con inteligencia y visión de futuro”.
En materia administrativa, el intendente anunció una actualización “moderada” de impuestos municipales, con beneficios para contribuyentes cumplidores. La idea fuerza fue previsibilidad: evitar saltos bruscos y sostener servicios durante todo el año.
Perez anticipó que 2026 será el año de consolidación de un modelo de salud municipal “autónomo y moderno”. Informó que en 2025 el Municipio invirtió más de 10.000 millones de pesos en prestaciones, de los cuales 3.000 millones correspondieron a atenciones a afiliados de Obra Social del Estado Fueguino.
En ese punto volvió a reclamar la firma de un convenio de compensación prestacional con la obra social provincial.
El intendente también advirtió sobre la caída del 40% en la producción petrolera en la última década y reclamó mayor inversión por parte de Terra Ignis, con exploración de nuevas áreas y asociaciones con capital privado.
En paralelo, defendió la obra pública como herramienta estructural de desarrollo y aseguró que en 2026 la inversión estará por encima de la media histórica.
En materia habitacional, el jefe comunal reivindicó la política de acceso al suelo urbano como eje de arraigo y planificación a largo plazo.
El discurso combinó balance de gestión y posicionamiento político en un contexto de tensión intergubernamental. La estrategia parece clara: fortalecer un modelo municipal activo, con identidad industrial y autonomía financiera, en medio de un escenario nacional adverso.

